En nuestra sociedad se han dado grandes pasos en el reconocimiento de los mismos derechos para hombres y mujeres, aunque todavía son insuficientes como lo demuestran determinadas realidades.  Las cargas familiares, las dificultades en el acceso al empleo y la escasa formación  convierten a la mujer con escasos recursos económicos en una persona con menos oportunidades para integrarse en la sociedad como sujeto de plenos derechos.

A través de estos ejercicios pretendemos aportar semillas que ayuden a construir una sociedad no discriminatoria en función del género, capaz de asentar las bases de unas relaciones más igualitarias y satisfactorias entre hombre y mujer.

Materiales:

- Niños

- Jóvenes

0
0
0
s2sdefault
powered by social2s

Digamos basta. Nadie sin hogar.