Ante la reforma de la Política Agraria Común,
organizaciones de la sociedad civil española hacen público el siguiente manifiesto

POR UN FUTURO PARA EL MEDIO RURAL

   
La reforma de la Política Agraria Común (PAC) europea afecta a cuestiones esenciales: la vida en el medio rural, la sostenibilidad de la explotaciones familiares, la producción de alimentos sanos y de calidad para todos, el desarrollo de los países del Tercer Mundo y el equilibrio ecológico. La PAC ha fracasado en estos puntos por lo que se enfrenta a una crisis de legitimidad. La sociedad y las instituciones europeas se ven en la necesidad de reformar su política agraria, pero las propuestas de la Comisión Europea y de algunos Estados miembro, no afrontan el necesario cambio de rumbo. La propuesta de Revisión a Medio Plazo de la PAC refuerza la apuesta por un modelo intensivo de producción agraria, más orientado a los mercados que a las personas. Esta propuesta busca adecuar la PAC al Acuerdo sobre Agricultura sobre Agricultura de la OMC, que, en nuestra opinión, es ilegítimo e injusto, ya que protege los privilegios de un pequeño grupo de compañías y países, en contra de los intereses del medio rural tanto en los países pobres como en los ricos.

Lamentablemente, muchos quieren reducir el debate a dos posturas: quienes buscan consolidar sus privilegios manteniendo la situación actual con leves retoques, y quienes pretenden dejar el sector en manos del mercado, lo que dejaría desprotegidos a una mayoría de pequeños y medianos agricultores. Frente a ellos, un número creciente de organizaciones europeas planteamos la necesidad de la reforma, pero de una reforma diferente, posición que está siendo ignorada por los Estados miembro y por la Comisión Europea.

 

  1. La necesidad de un medio rural vivo En la Europa del siglo XXI, el medio rural ocupa un 80% del territorio. De sus habitantes depende la producción de alimentos de calidad, la sostenibilidad del medio ambiente y el reparto equilibrado de la población. En los países del Tercer Mundo, tres de cada cuatro personas pobres dependen de la producción agraria, y más de dos terceras partes de los que hoy pasan hambre son agricultores, ganaderos, pastores o pescadores.

    El modelo de protección agraria en los países ricos prima la producción intensiva y los intereses del mercado. El resultado es un despoblamiento progresivo del medio rural y un empobrecimiento creciente de los pequeños agricultores.

  2. Otra PAC es posible... y necesaria
  3.    
Representantes de la agricultura familiar, ecologistas, consumidores y organizaciones de lucha contra la pobreza en el Tercer Mundo hemos unido nuestros esfuerzos para defender una reforma en profundidad de la PAC que sea coherente y solidaria con el objetivo de alcanzar la Soberanía Alimentaria y el esfuerzo de los países empobrecidos por alcanzar su desarrollo, defienda un medio rural en el que se produzca y se viva con dignidad, garantice el equilibrio ecológico, y provea a los consumidores con alimentos sanos, variados y de calidad. En concreto, planteamos:
  1. Acabar con las exportaciones a precios por debajo del coste de producción (dúmping), que han condenado a la pobreza a cientos de miles de pequeños agricultores en todo el mundo, incapaces de competir con los productos subvencionados. Exigimos un calendario para eliminar todas las ayudas que facilitan la exportación de alimentos en condiciones de competencia desleal.
  2. Garantizar una remuneración digna a los agricultores y ganaderos de todo el mundo que valore la función social que ejercen, mediante precios y ayudas que permitan vivir con dignidad. Este objetivo sólo es alcanzable con medidas que van desde el control de los volúmenes de producción al complemento de rentas para regiones desfavorecidas, priorizando los mercados y la comercialización locales.
  3. Rechazamos la propuesta actual de la Comisión Europea de 'desacoplar' las ayudas a la producción, vinculándolas a la explotación en base a niveles históricos de ayuda. Con ello se consolidará un reparto injusto de las ayudas, favoreciendo a quienes más tienen, y se estimulará el abandono de zonas menos productivas, perjudicando el equilibrio ecológico y poblacional. Además, forzará a la baja los precios de referencia tanto en el mercado interno como en el internacional, en un intento declarado por beneficiar los intereses agroexportadores del poderoso lobby de las grandes compañías agroindustriales europeas.
  4. La modulación en la distribución de las ayudas debe primar el apoyo a las pequeñas explotaciones familiares y a aquellas que desarrollan su actividad en comarcas con deficiencias estructurales, estimulando la creación de empleo y la producción ecológicamente sostenible. Entendemos que la propuesta de la Comisión queda lejos de resolver las iniquidades del modelo actual.
  5. La PAC ampara una producción intensiva que fomenta el uso de fertilizantes, pesticidas y recursos para el engorde rápido de los animales, favoreciendo al mismo tiempo el abandono de zonas menos productivas. Todo ello ha dado lugar a la degradación de tierras, aguas y alimentos, generando alarma social, e ignorando el más elemental principio de precaución. Las ayudas de la PAC deben estar sujetas al cumplimiento obligatorio de una serie de medidas que protejan la biodiversidad y eviten el control de la propiedad intelectual de los recursos productivos por parte de un pequeño grupo de compañías. La propuesta de la Comisión incorpora un discurso avanzado pero no establece mecanismos que garanticen su cumplimiento por parte de los Estados miembro.
  6. Los consumidores debemos disponer de información clara, así como de los medios necesarios para decidir los alimentos que necesitamos consumir y la mejor forma de alimentarse de una manera sana. Los consumidores deben estar mejor informados acerca de los métodos de producción de los alimentos que consumen, para lo cual es necesaria una normativa eficaz sobre la trazabilidad, el etiquetado y la publicidad de propiedades nutritivas funcionales o sanitarias, así como del posible carácter transgénico de las materias primas.

 

Invitamos a la sociedad española a sumarse a estas propuestas, instando al Parlamento a adoptar medidas que garanticen un debate sereno y en profundidad sobre un tema tan relevante para el futuro de Europa y de países terceros. Pedimos al Gobierno que abandone una posición defensiva que sólo beneficia los intereses de los grandes productores y agroindustrias. El futuro del medio rural europeo y la sostenibilidad de la agricultura familiar pasa por medidas valientes que exigen el consenso con la sociedad civil, que tiende hoy la mano para trabajar juntos por un futuro para el medio rural.

 

FIRMAN ESTE MANIFIESTO:

Organizaciones de agricultores y ganaderos:

COAG (Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas), UPA (Unión de Pequeños Agricultores) , Plataforma Rural Española. Cáritas Española, Intermón Oxfam, Manos Unidas, Prosalus, Veterinarios Sin Fronteras ACSUR-Las Segovias, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, WWF/ADENA, CECU (Confederación española de Consumidores y Usuarios, OCU (organización de Consumidores y Usuarios), CCOO y UGT

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