La red Cáritas distribuye ayuda de emergencia a la población de África austral afectada por una devastadora sequía (29 mayo 2002)

    Desde hace unos meses, cuando comenzaron a dispararse todas las alarmas ante la grave crisis de subsistencia alimentaria declarada en varios países de África austral como consecuencia de una devastadora sequía, la red internacional de Cáritas presente en la región viene distribuyendo ayuda básica de emergencia a los cientos de miles de damnificados en Malawi, Zambia y Zimbabue.

    Según las informaciones facilitadas por el personal de la Cáritas Británica (CAFOD) que trabaja en su oficina regional de Harare, la capital de Zimbabue, esta organización ha repartido en los últimos seis meses “ayuda alimentaria a unos cien mil niños en situación muy vulnerable es escuelas y áreas rurales, pero las reservas se están agotando”. Asimismo, estas mismas fuentes han señalado las dificultades cada vez mayores a las que se enfrentan para poder adquirir nuevos suministros de alimentos en la propia región debido a la escasez y al alza insostenible de los precios en los mercados locales. “El precio de las papillas que damos a los niños ha subido por encima del 300 por ciento”, aseguran desde la oficina de CAFOD en Harare.

    La red Cáritas en la región puso en marcha sus programas de alimentos en Zimbabue el año pasado, como respuesta a la escasez provocada por dos años seguidos de sequía. Aunque se confiaba en poder superar la crisis esta primavera con la recolección de una nueva cosecha, la persistente falta de lluvias ha vuelto a arruinar la producción agrícola por tercer año consecutivo. Como consecuencia de ello, muchas familias se encuentran sin provisiones y las que tienen algunas reservas, sólo podrán subsistir un par de meses.

    En Malawi, donde la situación es si cabe más preocupante, la red Cáritas está distribuyendo ayuda alimentaria a unas 300.000 personas y se calcula que entre tres y cuatro millones de personas podrían ser víctimas de la hambruna a finales del presente año. En palabras del director de Cáritas Malawi, Nicholas Mkwapata, “la situación es muy grave. Hay una crisis alimentaria. Muchas personas están hambrientas y la situación irá deteriorándose porque la gente ha comenzado a alimentarse de maíz en agraz, lo que significa que la próxima cosecha será muy escasa”.

El setenta por ciento de la población carece de reservas de comida --asegura el director de esta Cáritas africana--, y ello supone que, si estas personas ahora pasan hambre, más tarde pueden haber muerto como consecuencia de la hambruna”. “Malawi necesita reservas de alimentos -asegura--, ya que se ha producido un colapso de nuestra producción. Y la comunidad internacional debe actuar”.

La situación es muy similar en la vecina Zambia, donde los precios de los alimentos se han disparado y la escasez va en aumento. Esta crisis alimentaria está afectando muy especialmente a los grupos de población más vulnerable, como es el caso de los enfermos de sida, con los que las Cáritas locales desarrollan programas especiales de asistencia y acompañamiento.

Cáritas Internacional lanzó el pasado 17 de mayo un llamamiento a todas las Cáritas donantes para movilizar fondos de emergencia con los que poder dar una respuesta urgente y adecuada a esta nueva crisis. Cáritas Española ha respondido a esa petición mediante el envío de 45.000 dólares (unos 50.000 euros) procedentes de sus fondos de reserva para emergencias.

 
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