Las distintas parroquias del arciprestazgo San Patricio han puesto en marcha de manera conjunta un gesto cuaresmal para animar a los fieles a vivir un proceso de austeridad donde su limosna tenga sentido porque se trate de un compartir fraterno. 

El gesto comienza el miércoles de Ceniza. En la celebración eucarística de este día se ofreció a los miembros de las distintas comunidades parroquiales un documento de reflexión basado en el mensaje del papa Francisco para este tiempo litúrgico. Asimismo, se invitó a todas las familias que quisieron participar, a llevarse una hucha a casa con la imagen de Cáritas para que su presencia les ayudase a vivir la Cuaresma asumiendo el compromiso de realizar algún tipo de privación económica.

Compartir con los pobres

El ayuno cuaresmal se transmite para poder compartir con los pobres, con los más necesitados. Este proceso de aportar nuestro granito de arena tiene su culmen en el Jueves Santo, momento en el que la familia se desprenderá de esa hucha cerrada,  cargada de sacrificio y esfuerzo, para pasar a formar parte de la colecta de Cáritas parroquial. No se trata solo del hecho de recaudar dinero y ayudar a los desfavorecidos, sino de un trabajo catequético familiar para que comprendan que el desprendimiento les beneficia más que cualquier cosa de la que se priven. 

Además de las familias, los catequistas han participado repartiendo algunas huchas entre los niños de catequesis, de forma que cada semana la tenga un niño diferente. 

Las comunidades están respondiendo muy favorablemente a la propuesta y son muchas las familias que han querido vivir esta experiencia. Hasta el Jueves Santo hay tiempo para colaborar.

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