En la parroquia de la Santísima Trinidad un amplio grupo de voluntarios han impartido a lo largo de tres meses unos talleres formativos sobre conocimientos del lenguaje (ortografía, gramática, lectura…) en los que han participado 43 personas, todas ellas demandantes de ayuda a la Cáritas Parroquial.

La idea de poner en marcha estos talleres surge de la necesidad del grupo de Cáritas por mejorar la comunicación, favorecer el entendimiento y brindar un apoyo integral a estas personas. Su párroco, José Ruiz Córdoba, explica que no estaban satisfechos con la ayuda que estaban prestando a las familias. «Sentíamos que, con el tiempo de escucha y orientación que dedicábamos, no podíamos hacer lo suficiente. Por esta razón, quisimos dar un paso más en nuestra intervención y tener algún gesto que, aun siendo sencillo, pudiese ayudarnos a cumplir nuestros objetivos: poderlos acompañar de manera integral, involucrarlos en su proceso de inserción social y ofrecerles un espacio donde, en un ambiente de familia, pudieran relacionarse y compartir sus inquietudes, problemas y proyectos».

Para atender a un grupo tan numeroso tuvieron que contar con el apoyo de un amplio equipo de voluntarios, que se encargaron de impartir siete talleres diferentes, en los que se agruparon a estas personas según sus distintas necesidades. «Antes de comenzar, tuvimos que llamar a muchas personas, pero prácticamente todas se ofrecieron a colaborar en esta actividad con una generosidad desbordante. El equipo de Cáritas, acompañado por la técnico Isabel Téllez, se volcó con la organización, y también los participantes tuvieron en todo momento una actitud muy positiva. Por todo esto, nosotros hemos sentido el aliento del Espíritu», asegura el sacerdote.

Seguir avanzando y mejorando nuestro servicio

El acto de clausura tuvo lugar el pasado miércoles 28 de julio y fue el broche de oro para una experiencia de la que ya solo queda, como opinan sus organizadores, «pararnos a reflexionar y valorar el trabajo realizado para poder seguir avanzando y mejorando nuestro servicio a los más pobres de cara al próximo curso».

Para la tesorera de esta Cáritas Parroquial, Carmen Mesa, ha merecido la pena todo el esfuerzo realizado porque hay una gran disposición de todos a seguir en este camino que han comenzado. «Hay muchas formas de ayudar, pero nosotros queremos ofrecer una ayuda digna. De esta experiencia hemos aprendido todos: los monitores, el equipo de Cáritas y los participantes. Ellos han recibido una ayuda, pero han aportado su compromiso y esfuerzo asistiendo cada semana a estas sesiones que duraban 90 minutos y, además, lo han hecho cargados de ganas e ilusión».
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