La Diócesis de Málaga cuenta en el interior de la provincia con varias comarcas de características muy diversas: La Serranía de Ronda, el Valle del Guadalhorce, La Vega de Antequera y la Axarquía. Todas ellas poseen una gran riqueza tanto paisajística y ecológica como cultural y humana. La acogida, la solidaridad y el encuentro entre su gente, nos ayudan a redescubrir, en sus pueblos, los valores de lo comunitario más allá del individualismo que predomina en el ritmo habitual de vida en las zonas urbanas. Pero también encontramos que estos pueblos, al igual que el resto del medio rural español, se encuentran sumidos en una profunda crisis y reconversión con algunos indicadores de exclusión que nos abren los ojos a la pobreza estructural que les afecta.

Muchos son los problemas que existen en nuestros pueblos y aunque según las zonas se dan en mayor o menor grado, estos son los más generales:

  1. Malas comunicaciones tanto en infraestructuras como en servicios. Esto dificulta otros aspectos como el acceso al sistema educativo o la atención sanitaria (especialmente las urgencias) con la mismas oportunidades que en zonas urbanas.
  2. Descenso de la población y envejecimiento de la misma lo que provoca el desánimo en los que permanecen en sus pueblos.
  3. Las ofertas culturales, así como las de ocio y tiempo libre son escasas, especialmente en las localidades más pequeñas.
  4. Existe un claro riesgo de problemas de alcoholismo y drogodependencia, no solo entre la población más joven, sino también en población adulta.
  5. Se dan problemas de escasa participación social, pasividad de la población, conformismo, desilusión, machismo etc. que van provocando la pérdida y el deterioro de las redes sociales y del tejido social.

La opción política y económica por una agricultura intensiva y fuertemente tecnificada ha provocado que las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas tengan serias dificultades para su supervivencia, lo que ha tenido como consecuencia una gran crisis de las formas tradicionales de inserción laboral a la que se suman grandes dificultades en el acceso al empleo. Temporerismo, eventualidad, paro estructural, economía sumergida, precariedad laboral, escaso abanico de ofertas de empleo, dificultades de acceso al empleo para la mujer, son algunos de los problemas existentes en este sentido.

Estos y otros muchos problemas afectan a nuestros pueblos en general, pero dentro de ellos hay unos colectivos que sufren con mayor dureza la exclusión social a la que estos problemas conducen, son entre otros jornaleros y temporeros, desempleados, minorías étnicas, inmigrantes y ancianos. Con su Plan de Actuación en el Medio Rural, Cáritas intenta hacerse cada vez más presente en este medio, impulsando una nueva cultura de la solidaridad.

Se busca construir una sociedad diferente basada en los vínculos comunitarios de vecindad y en la participación y responsabilidad de todos en la promoción y desarrollo de toda la comunidad. Las Cáritas Parroquiales, poco a poco, van tomando conciencia y van implicándose en la transformación social de sus respectivos pueblos, implicación que va desde la denuncia de las situaciones injustas y las causas que provocan la marginación de la población rural, hasta el impulso de aquellos procesos que incidan en la mejora de las condiciones sociales y de la calidad de vida de su gente, en el ámbito de una sociedad más justa y solidaria.

En los últimos años esta actuación de las Cáritas Parroquiales se ha ido plasmando en la realización de numerosos proyectos, algunos ya concluidos y otros todavía en marcha. Unos han sido realizados con adultos, como la constitución de escuelas de padres, apoyo a la creación y consolidación de cooperativas, ayudas a domicilio, talleres de alfabetización, otros con niños y adolescentes como escuelas de verano (con talleres, refuerzo escolar, excursiones...), creación de un club juvenil, seguimiento escolar etc. También se han realizado proyectos de promoción del voluntariado, proyectos con comunidades gitanas que incluyen la prevención del absentismo escolar, proyectos de prevención de drogodependencia y educación en valores.

Unos son proyectos estables y de larga duración, otros son mas pequeños y limitados en el tiempo. Algunos de ellos se han llevado a cabo en colaboración con otros colectivos e instituciones. En muchos de ellos ha estado implicada toda la comunidad y en todos ellos se ha intentado que sean la participación y el protagonismo de los habitantes los dos elementos básicos. Todos estos proyectos, grandes o pequeños, son pasos dados por las comunidades rurales en su propio camino de desarrollo.

Nada mejor para ilustrar la acción de Cáritas en el medio rural que traer a esta páginas el ser y el hacer del equipo de una Cáritas Parroquial de un pueblo, es el de la Parroquia Nuestra Señora de los Remedios de Ardales. Lo hemos visitado y ellos mismos nos han contado su proceso de formación y las distintas tareas que realizan. 

Son ocho personas, hombres y mujeres con gran inquietud social, varias de ellas ya estaban trabajando en distintos estamentos del pueblo como concejalía, asociación de mujeres, etc. Pensando que su compromiso social como cristianos podía ir mas allá, decidieron hace seis años impulsar la creación de la Cáritas Parroquial.

Contando también con el apoyo y asesoramiento de Cáritas Diocesana comenzaron un proceso de formación que duró aproximadamente un año. Cáritas Parroquial de Ardales estaba en marcha.

Se reúnen semanalmente y en sus reuniones profundizan en su formación, se distribuyen las tareas a realizar por los distintos miembros del equipo, hacen la comunicación y puesta en común de las ya realizadas y van revisando toda su actuación. Un modo de hacer sencillo, responsable y eficaz.

Les hemos pedido que nos hablen de la creación de la plataforma ciudadana "PLATAFORMA POR ARDALES", iniciativa que surge fruto del proceso de desarrollo comunitario que Cáritas parroquial impulsó en la localidad. Nos contaron como empezaron a trabajar y como fue desarrollándose el proceso: "Comenzamos haciendo un análisis de la realidad con unos materiales que nos fueron facilitados por Cáritas Diocesana. Tratábamos de ver las necesidades del pueblo (sanitarias, de infraestructura, de comunicaciones, de educación, etc.). Hicimos un estudio sobre el terreno: recorriendo y observando las calles, hablando con los vecinos, entrevistando al alcalde y al director del colegio.

Nos dividimos el trabajo por sectores y en la reunión semanal del grupo nos comunicábamos el trabajo realizado y hacíamos un resumen del mismo. Una vez terminada la recogida de datos elaboramos un informe que fue enviado a todos los grupos sociales del pueblo (instituciones, asociaciones, empresas, etc.) junto con la convocatoria a una reunión para tratar del tema, además se invitó a todo el pueblo en general. Esta reunión asamblearia se celebró en la Biblioteca Pública y la asistencia fue muy numerosa. En dicha reunión se hizo un trabajo por grupos en el cual todos los asistentes pudieron participar activamente en el análisis de la realidad de su pueblo.

Tras la puesta en común se vio la posibilidad de formar un grupo o plataforma ciudadana con la participación de todo el que quisiera. El verano sirvió como tiempo de reflexión y a principios del curso siguiente quedó constituida la Plataforma por Ardales. En ella participan representantes de distintos grupos ciudadanos, asociaciones, empresarios, representantes de la sanidad, de la educación, de la casa de la juventud y personas que van a título personal. También participan dos representantes del grupo de Cáritas (como un grupo más).

Esta plataforma ciudadana lleva funcionando ya dos años y a partir de su puesta en marcha se han solucionado algunos problemas que tenia el pueblo: necesidad de un médico mas, señalizaciones de tráfico etc. Esta plataforma ha servido para concienciar de los problemas existentes no solo a los ciudadanos sino también a los responsables de su solución.

También de esta plataforma ciudadana surgió la organización de un curso de Educación en Valores entre cuyos fines estaba la prevención de la drogodependencia. Este curso contó con el asesoramiento de la asociación de Málaga "Libres para Vivir", fue financiado por el Ayuntamiento de Ardales y contó con una gran participación de todo el pueblo. Promoción y desarrollo comunitario, concienciación y participación de todos los habitantes del pueblo y mejora de la calidad de vida para todos, son algunos aspectos que subrayamos en este proyecto.

También les pedimos que nos hablen de su labor de sensibilización y animación dentro de la comunidad parroquial: "Confeccionamos una Hoja Parroquial entre todos los miembros del grupo con la colaboración de otras personas ajenas a Cáritas e incluso ajenas a la Parroquia. En dicha hoja aparecen junto a la reflexión de un tema social, noticias del pueblo en general, agenda de actividades parroquiales, presentación y comentario de algún libro y alguna reflexión sobre temas generales de actualidad. Esta hoja se reparte por todo el pueblo y cuenta con una gran aceptación según una encuesta realizada."

"También realizamos una labor de animación en las campañas de Cáritas y en otras campañas como la de Manos Unidas. En Navidad colaboramos con el Colegio en una campaña de recogida de alimentos que se realiza todos los años, destinada a diferentes centros, como el Comedor Santo Domingo y en la que participa todo el pueblo. Elaboramos, coincidiendo con los tiempos litúrgicos (3 al año), una hoja con un tema de reflexión que repartimos en la parroquia".

Como animación de la comunidad, el grupo de Cáritas planteó que viniera el Vicario a presentar el Proyecto Pastoral Diocesano, presentación que se ha realizado recientemente. Observamos que dan a conocer la existencia de Cáritas Parroquial, están presentes en la vida de la comunidad y que con estas acciones pretenden concienciar a la comunidad de que la caridad es tarea de todos y no solo de unos pocos, la caridad es la vida misma de la Iglesia y de sus hijos como nos recuerda el propio Proyecto Pastoral Diocesano.

Teniendo en cuenta que para actuar eficazmente frente a la complejidad y dimensiones de la pobreza es necesaria una buena coordinación, le preguntamos a este equipo sobre este aspecto de su acción y esto es lo que nos contestan:

"Se trata de que la acción socio-caritativa sea lo más eficaz posible. En el ámbito de nuestra zona, participamos en la comisión arciprestal de Cáritas. En cuanto a instituciones no eclesiales, trabajamos en coordinación con la Concejalia de Asuntos Sociales y la trabajadora social del Ayuntamiento, con el colegio y también con la Asociación de Mujeres, la AMPA, etc.Tenemos que decir que el Ayuntamiento ha colaborado siempre que se le hemos pedido con la cesión de locales, ayuda económica y solución de algunos problemas puntuales."

"No podemos olvidar la atención directa a aquellas personas o colectivos que viven con mayor dureza la pobreza y la exclusión social, y pensando que en los pueblos, dadas sus características, esta se realiza de forma distinta a como se hace en zonas urbanas, les pedimos que nos hablen su actuación en este aspecto: Rara vez acuden personas a Cáritas en demanda de ayuda, pero nosotros procuramos estar siempre atentos a lo que pasa en el pueblo y también otras personas nos informan de las situaciones de necesidad que existen, entonces, de forma discreta, acudimos en ayuda de quién lo necesita, esta labor la realiza una persona concreta del grupo que luego informa en la reunión semanal de las prestaciones realizadas".

Finalmente nos muestran la programación que han realizado para el curso 2002/03 que dividida en cinco grandes programas, describe los objetivos que se proponen alcanzar en este curso y las actividades a realizar. Ellos dicen que se trata de una programación discreta pero realista y acorde con sus posibilidades.

Nosotros, después de esta entrevista con ellos, simplemente decimos ESTE PUEBLO CAMINA.

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