5 de diciembre: Día Internacional del Voluntariado
Hoy, Cáritas celebra y agradece la luz que cada voluntario aporta en medio de tantas sombras. Gracias por ser esperanza, por acompañar y por hacer posible que nadie quede atrás.
Hoy, Día Internacional del Voluntariado, Cáritas Diocesana pone en valor la entrega generosa de las 1.366 personas que sostienen su acción social tanto en Málaga como en Melilla.
Para Cáritas el voluntariado no se limita a la acción social. Su compromiso es mucho más que ayuda: es encuentro, escucha y transformación. Es vida cristiana encarnada en barrios y parroquias, es denuncia profética y buena noticia para quienes más sufren.
«El encuentro con las personas lo cambia todo», afirmaba José Miguel Santos, director de Cáritas Diocesana, durante su intervención en el Aula de Cultura organizada por SUR, un espacio que rindió homenaje a quienes dedican su tiempo a los más vulnerables. Santos subrayó también el valor de ese acercamiento en clave de humildad: «No tenemos que ser tanto los que vamos a aportar soluciones a las personas, sino quienes las vamos a acompañar. No tenemos que dotarlas de autonomía, porque ya la tienen, otra cosa es que se hayan enfrentado a impedimentos».
Cuatro verbos que definen el voluntariado
El voluntariado, en Cáritas, se articula en torno a cuatro verbos que dotan de entidad cualquier acción: desvelar, vincular, participar y recrear. Desvelar la injusticia, tender puentes entre orillas, vivir la fe en comunidad y soñar con una sociedad más justa.
Ernesto Juárez, secretario general, destaca en este día especialmente significativo, el papel tan importante que desempeñan los voluntarios en las Cáritas parroquiales gracias a la «presencia cercana, en cada pueblo y ciudad, y su creatividad para poner en marcha proyectos adaptados a cada realidad».
Cáritas celebra y agradece la luz que cada voluntario aporta en medio de tantas sombras.
Gracias por ser esperanza, por acompañar y por hacer posible que nadie quede atrás.



