Testimonios • 24/09/2026

«La cárcel te rompe. Estás rodeado de personas, pero tu compañera es la soledad»

Jesús, acompañado por Cáritas en la casa para reclusos y, actualmente, en los apartamentos para mayores ofrece su testimonio con motivo de la festividad de Ntra. Sra. de la Merced

 

Con motivo de la festividad de Ntra. Sra. de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, compartimos el testimonio de Jesús, de 62 años. Tras pasar más de tres décadas en prisión, encontró apoyo en la casa de acogida para reclusos y exreclusos de Cáritas Málaga. Vinculado a este recurso desde 2016, primero durante sus permisos penitenciarios y posteriormente durante tres años de estancia continuada, ha recorrido un largo camino de recuperación personal y autonomía. Hoy reside en los apartamentos para mayores con autonomía Tomás de Cózar, desde donde contempla su historia con serenidad, gratitud y esperanza.

 

TESTIMONIO

«Mi primera cárcel fue la droga, con 14 años. A raíz de la heroína pierdes tu juventud, pierdes tu familia, pierdes tu libertad. Lo pierdes todo. Después vinieron los reformatorios, las cárceles y una vida marcada por la delincuencia. Terminé pasando más de treinta años preso.

La cárcel te rompe. Es un cementerio de hombres vivos. Te rompe a nivel personal, familiar y emocional. Estás rodeado de gente, pero tu compañera es la soledad. Cuando salí de prisión y perdí a la persona que siempre había estado pendiente de mí, llegué a La Merced con mucha desconfianza. Venía de la cárcel, había pasado muchos años encerrado y me costaba creer que alguien quisiera ayudarme de verdad.

Hoy siento paz

Poco a poco fui viendo que la gente se preocupaba por mí. No solo por obligación, sino acompañándome en momentos difíciles, estando presente cuando lo necesitaba. Eso ayuda mucho. Te das cuenta de que les importas y de que cumplen lo que te prometen.

Hoy siento paz. Ya no consumo droga, ya no vivo como antes. Poder llegar a casa y estar tranquilo me da una paz enorme. Aún tengo problemas de salud y cuestiones por resolver, pero me encuentro fuerte.

Cuando encuentras apoyo, las cosas pueden cambiar

Tengo más fuerza personal que cuando salí de prisión y eso tiene mucho que ver con el apoyo recibido. Porque salir sin apoyo es muy difícil. Cuando miro atrás veo a mucha gente que ya no está, pero yo he conseguido salir adelante.

Me siento orgulloso de haber llegado hasta aquí. Mi camino ha sido muy largo y he necesitado muchos años para conseguirlo, pero una cosa tengo clara: cuando encuentras apoyo, las cosas pueden cambiar. Y hoy puedo decir que estoy tranquilo y muy agradecido».