Cáritas continúa reforzando su Unidad de Calle 25 años después de su puesta en marcha
Veinticinco años después de comenzar su labor de acompañamiento a personas sin hogar, Cáritas Diocesana de Málaga sigue apostando por la Unidad de Calle del Hogar Pozo Dulce como una herramienta fundamental para acercarse a quienes viven las situaciones más severas de exclusión.
La iniciativa, que mantiene una presencia constante en distintos puntos de la ciudad, se sustenta en el compromiso del voluntariado. Este año, además, se ha visto reforzada con la incorporación de nuevas personas al equipo. Tras un proceso formativo específico sobre la realidad del sinhogarismo y el acompañamiento en calle, dieciocho nuevos voluntarios se han preparado para incorporarse progresivamente a esta labor.
Según explica Lourdes Navarro, responsable de la Unidad de Calle, la formación permite comprender mejor la realidad de las personas que viven en la calle y preparar a los voluntarios para acompañarlas desde el respeto y la cercanía. «El objetivo de este acompañamiento es crear un vínculo con la persona. A partir de ese vínculo, y conforme la persona quiere o puede, apoyarla en cambios en su vida».
Siete equipos formados por catorce voluntarios
Actualmente, el programa cuenta con siete equipos formados por catorce voluntarios, distribuidos en distintas zonas de Málaga. Organizados en parejas, realizan recorridos semanales por rutas estables para mantener una presencia continuada y favorecer la creación de relaciones de confianza con las personas acompañadas.
«Principalmente estamos ahí para acompañar, escuchar y respetar los tiempos de cada persona», destaca Navarro. Una labor basada en la constancia y la cercanía que, según señala, ha logrado mantenerse a lo largo de estos 25 años gracias al compromiso continuado de numerosas personas voluntarias.
Durante 2026, este proyecto de Cáritas Diocesana de Málaga cuenta además con la colaboración de la Fundación «la Caixa», a través de su proyecto Acercando Vidas cuyo apoyo contribuye al desarrollo de esta labor de acompañamiento a personas en situación de sinhogarismo.




