El Campo de Trabajo Lázaro celebrará una nueva edición del 12 al 19 de julio
Una semana para descubrir el compromiso social de la Iglesia diocesana a través del voluntariado y la convivencia comunitaria.
La Delegación de Juventud, Pastoral Vocacional y Cáritas Diocesana de Málaga organizan una nueva edición del Campo de Trabajo Lázaro (CTL), que tendrá lugar del 12 al 19 de julio en la Casa Diocesana de Espiritualidad “San Manuel González”, bajo el lema “Sed chispa de una humanidad nueva”.
El CTL es una experiencia de voluntariado dirigida a jóvenes de entre 16 y 35 años, que ofrece la oportunidad de conocer de cerca la realidad social de la diócesis de Málaga a través de la participación en distintos proyectos y servicios orientados a la atención de personas en situación de vulnerabilidad.
A lo largo de esta semana, los participantes compartirán espacios de convivencia, formación y oración en un entorno de espiritualidad, al tiempo que colaborarán en iniciativas sociales impulsadas desde la Iglesia diocesana. El objetivo es favorecer una vivencia integral que contribuya al crecimiento personal, la sensibilización social y el compromiso cristiano.
Cómo participar
Para participar, es necesario pertenecer a algún grupo parroquial, movimiento, cofradía o comunidad cristiana, así como contar con una carta de recomendación del sacerdote, catequista o responsable. Las solicitudes pueden realizarse a través del correo electrónico juventud@diocesismalaga.es.
Desde Cáritas Diocesana de Málaga se destaca el valor de este tipo de experiencias para acercar a los jóvenes a la acción social de la Iglesia. En palabras de Alfonso Clavero, coordinador de esta actividad desde Cáritas, “la participación en los proyectos permite conocer en primera persona el trabajo que se realiza con las personas más vulnerables, favoreciendo una mayor sensibilidad social y una comprensión más profunda del compromiso cristiano”.
Desde su puesta en marcha, el Campo de Trabajo Lázaro se ha consolidado como una propuesta formativa y de acción que contribuye a promover entre los jóvenes una cultura del encuentro, el servicio y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas.



