Noticia • 02/10/2026

Jornada Mundial por el Trabajo Decente: «Tener empleo ya no garantiza una vida digna»

Cáritas Diocesana de Málaga, HOAC y CONFER, invitan a participar en la Eucaristía que tendrá lugar el 7 de octubre en la parroquia Stella Maris

El próximo 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, este año bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente». Con este motivo, la Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), integrada en Málaga por Cáritas Diocesana de Málaga, HOAC y CONFER, invita a participar en la Eucaristía que tendrá lugar a las 19.30 horas en la parroquia Stella Maris. A continuación, se celebrará un acto público en la Alameda, ante la puerta del templo, con el objetivo de visibilizar las situaciones de exclusión relacionadas con la precariedad laboral y las dificultades para acceder a una vivienda digna.

En esta edición, ITD pone especialmente el foco en una situación que afecta cada vez a más personas trabajadoras y, de manera particular, a la juventud. Así lo expresa en su manifiesto, en el que advierte de «una realidad cada vez más evidente: tener empleo ya no garantiza una vida digna. La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los principales rostros de la exclusión, expulsando a muchas personas trabajadoras y, especialmente, a la juventud, de la posibilidad de construir su proyecto de vida. Alquileres inasumibles, salarios precarios y condiciones laborales inestables hacen que llegar a fin de mes sea cada vez más difícil. Mientras tanto, crece la especulación y se concentra la vivienda en manos de unos pocos, debilitando el acceso a un derecho fundamental».

La Plataforma reclama unas condiciones laborales que permitan sostener una vida digna y recuerda las palabras del papa León XIV: «no basta con exaltar la libertad individual si se acepta que una multitud viva sin trabajo digno y sin acceso a los bienes fundamentales».

La falta de una vivienda adecuada condiciona también la capacidad del empleo para favorecer una vida autónoma. Por ello, ITD reivindica puestos de trabajo estables, salarios justos y condiciones laborales dignas, junto con políticas públicas que faciliten el acceso a una vivienda asequible, frenen la especulación y protejan a las personas. «Porque sin trabajo decente, no hay vivienda digna ni justicia social».

Esta realidad adquiere especial gravedad entre la población joven. La subida de los precios de la vivienda, unida a la precariedad y a la falta de estabilidad laboral, dificulta cada vez más que muchas personas puedan emanciparse y desarrollar su propio proyecto vital. Solo el 31 % de las personas de entre 18 y 34 años vive de manera independiente sin apoyo familiar, mientras que la edad media de emancipación se sitúa ya en los 30,2 años, según explica la Plataforma.

Desde Iglesia por el Trabajo Decente consideran que las dificultades para acceder a una vivienda constituyen actualmente uno de los factores que alimentan la exclusión social. En el manifiesto elaborado con motivo de esta jornada, las organizaciones insisten en que disponer de un puesto de trabajo ya no es suficiente, en muchos casos, para garantizar unas condiciones de vida adecuadas.

«La crisis habitacional se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la exclusión», señala ITD. El elevado coste de la vivienda y de los alquileres lleva a numerosas personas trabajadoras a prolongar durante años la convivencia en pisos compartidos, asumir deudas o aplazar sus planes de independencia. «Cuando el derecho a la vivienda se subordina a la lógica especulativa, el trabajo pierde su capacidad de sostener una vida digna», advierten las entidades.

Las consecuencias son especialmente visibles entre los jóvenes. La relación que tradicionalmente vinculaba formación y empleo con la posibilidad de alcanzar autonomía y bienestar se encuentra hoy debilitada por los contratos precarios, los salarios insuficientes y unos precios de la vivienda difíciles de asumir.

«Muchos jóvenes tienen dificultad para llegar a fin de mes, comparten piso con personas desconocidas hasta los cuarenta años porque no hay forma de encontrar alquileres asequibles», recoge el manifiesto.

Para trasladar esta realidad a la ciudadanía, las organizaciones que forman parte de Iglesia por el Trabajo Decente celebrarán el 7 de octubre diferentes actos públicos en ciudades de toda España. Las acciones plantearán una representación simbólica de los espacios de exclusión e inclusión para mostrar cómo el trabajo decente constituye la «llave» que permite acceder a derechos fundamentales como la vivienda y la protección social y, con ello, avanzar hacia un proyecto de vida digno.

Con estas iniciativas, ITD quiere recordar que las situaciones de exclusión no responden únicamente a decisiones individuales, sino que están vinculadas a estructuras económicas y laborales que deben transformarse. La Plataforma reclama, por tanto, respuestas basadas en la corresponsabilidad social y en políticas públicas capaces de garantizar derechos y favorecer unas condiciones de vida dignas.

DATOS SOBRE LA REALIDAD LABORAL

  • La tasa de paro juvenil se situó en el 23,7 % en 2025.
  • La temporalidad juvenil alcanza el 32 %.
  • Solo el 31 % de las personas de entre 18 y 34 años vive de forma independiente sin ayuda familiar.
  • La edad media de emancipación se sitúa en los 30,2 años.
  • Tres de cada diez jóvenes se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión.