Los centros de Cáritas Málaga viven una Semana Santa llena de fe y cercanía
Esta semana se vive como una oportunidad para acompañar, celebrar y compartir la esperanza renovada que anuncia la Pascua.
Los centros de Cáritas Málaga están viviendo intensamente la Semana Santa con celebraciones y actividades que fortalecen la fe, la convivencia y la vida comunitaria.
La casa de acogida Colichet ha recibido con especial emoción la Vela Solidaria 2026, concedida por la Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande, que acompañará en la noche del Viernes Santo a María Santísima del Mayor Dolor. Esta distinción reconoce la labor que la Iglesia de Málaga, a través de Cáritas y de las Hijas de la Caridad ─presentes en la casa durante más de dos décadas─, desarrolla desde hace más de 30 años en este centro para personas gravemente afectadas por distintas enfermedades.
En estos días también se celebrarán un Vía Crucis en la mañana del Martes Santo y una eucaristía el Miércoles Santo por la tarde, propuestas que ofrecen a los acogidos espacios de oración y recogimiento.
En el centro gerontológico El Buen Samaritano, uno de los momentos más emotivos ha sido la entrega de un cuadro donado por la Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo, María Santísima de la Trinidad Coronada y el Glorioso Apóstol Santiago. El gesto tuvo lugar tras la misa diaria del miércoles 25 de marzo. La imagen fue bendecida por el sacerdote celebrante, Miguel Ángel Alonso, y acompañada por varias saetas interpretadas por el cantaor Antonio de Tolox, que confirieron al acto un ambiente solemne e inolvidable para las personas residentes.
Este encuentro se suma al amplio programa de Semana Santa que el centro ha preparado, con celebración penitencial, las celebraciones litúrgicas la asistencia a traslados y procesiones de nuestra ciudad.
La Semana Santa adquiere un significado también especial en la casa de acogida para reclusos y exreclusos Ntra. Sra. de la Merced, donde poder vivir estos días “con normalidad” supone un paso importante hacia la reinserción y la reconstrucción personal. Tras largos periodos en un entorno cerrado, para ellos es especialmente valioso poder salir, compartir celebraciones y experimentar la Semana Santa como cualquier familia andaluza. En la casa se preparan comidas tradicionales —torrijas, tortillitas de bacalao, potaje de garbanzos y espinacas— y se disfruta del ambiente cofrade del barrio, muy cercano a una parroquia vinculada a la Semana Santa. Quienes lo desean participan en los oficios o en los actos procesionales, siempre acompañados desde la libertad, el respeto y la cercanía.
También en el Hogar San Carlos, se producen gestos sencillos pero significativos que marcan estos días, como acudir junto a las familias acogidas a la eucaristía. Acompañadas por la técnica que coordina el recurso, el Domingo de Ramos, las madres acudieron con sus hijos a la celebración en la parroquia de Santa María de la Amargura, donde las mujeres han comenzado a recibir catequesis.
En definitiva, en todos los centros y proyectos de Cáritas Málaga esta semana se vive como una oportunidad para acompañar, celebrar y compartir la esperanza renovada que anuncia la Pascua.



